viernes, 19 de enero de 2018

Un camino de tierra en medio de la tierra


Las ramas de luz atónita poblando innumerables veces el área de tu frente
asaltada por olas
asfaltada de lumbre tejida de pelo tierno y de huellas leves de fósiles de
plantas delicadas
ignorada del mundo bañando tus ojos y el rostro de lava verde
¡Quién vive! apenas dormido vuelvo de más lejos a tu encuentro de tinieblas
a paso de chacal mostrándote caracolas de espuma de cerveza y
probables edificaciones de nácar enfangado
Vivir bajo las algas
El sueño en la tormenta sirenas como relámpago el alba incierta un camino
de tierra en medio de la tierra y nubes de tierra y tu frente se levanta,
como un castillo de nieve y apaga el alba y el día se enciende y vuelve
la noche y fasces de tu pelo se interponen y azotan el rostro helado de la noche
Para sembrar el mar de luces moribundas
Y que las plantas carnívoras no falten de alimento
Y crezcan ojos en las playas
Y las selvas despeinadas giman como gaviotas

César Moro
Ilustración: María Lorenzo

jueves, 18 de enero de 2018

Last night together

Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.

Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

Leopoldo María Panero
Ilustración: naranjalidad (Beatriz Ramo)

miércoles, 17 de enero de 2018

Yo, pecadora

Confieso,
que maté a una flor por la espalda
y le disparé a la cigüeña.
Confieso
que me comí todas las manzanas
y que suspiro tres veces
al encenderse la luna.
Que le mentí a la inocencia
y golpeé a la ternura.
Confieso que he deseado a mis prójimos
y que tengo pensamientos impuros
con un santito.
Confieso que me vendí por dinero.
Que no soy yo
y que he pecado de pensamiento,
palabra y omisión
y confieso, que no me arrepiento.

Roxana Miranda Rupailaf
Ilustración: Toy Brooks

martes, 16 de enero de 2018

No hablar de la tristeza


No hablar de la tristeza.
No cantarle.
Desarroparla.
Quitarle el agua.
Volverla un perro puro hueso.
Y luego,
atarla a un poste de luz en plena calle.
Sabernos malos.
Ser crueles con el pobre animal de la tristeza.
Dejarla.
Irnos: sin sombra, sin llanto, sin correa,
sin más remordimiento ni esperanza,
sentir cómo es un cuerpo que no pena,
qué tan liviana un alma sin recuerdos,
cómo se muere más cuando no duele.

Valeria Pariso

Ilustración: Francesca Dafne Vignaga

lunes, 15 de enero de 2018

Punto jersey es otra cosa


Está el punto arroz
el punto cruz
el punto inglés
y el punto de soledad

Un hueco en el tejido
donde la vida se hace salvaje por primera vez
y entre matar o morir
siempre se elige matar
y llorar a mares la pérdida
y brindar con amigos.

Claudia Huergo
Ilustración: Ana Teresa Barboza

domingo, 14 de enero de 2018

Ex Voto


Sucede
que las afinidades del alma no lleguen
a los gestos y a las palabras sino que permanezcan
difusas como un magnetismo. Es extraño,
pero pasa.

Puede ser
que sea cierta tan sólo la lejanía,
cierto el olvido, cierta la hoja seca
más que el fresco pimpollo. Todo eso y más
puede darse o decirse.

Entiendo
tu obstinada voluntad de estar siempre ausente
porque sólo así se manifiesta
tu magia. Innúmeras son las astucias
que advierto.

Insisto
en buscarte en la astilla y nunca
en el árbol enhiesto, nunca en lo lleno, siempre
en lo vacío: en eso que hasta el taladro
resiste.

Era o no era
la voluntad de los numen que presidían
tu lejano hogar, extraños
multiformes multialmas animales domésticos;
quizás sólo me lo parecía
o no era así.

Ignoro
si mi inexistencia sacia tu destino,
si la tuya colma el mío que se desborda,
si la inocencia es una culpa o bien
se gesta en el umbral de tus lares. De mí,
de ti todo lo sé, todo
lo ignoro.

Eugenio Montale
Ilustración: Beatriz Martín Vidal

sábado, 13 de enero de 2018

Nerolí

En la hora de los dátiles

los crepúsculos lentos
los fervorosos sorbos al agua noble
dibujan

una espalda con alas de arena.

tus palabras
capaces de dar cuerda

a cada uno de mis músculos.

Sylvia Cirilho


hay cosas tan íntimas

hay cosas tan íntimas
en la tibieza de la noche


-como es de inmensa y de infinitamente húmeda que todo lo guarda vivo-


por ejemplo que en dos geografías distantes
dos personas dejen salir el pie de la cama,
lo balanceen rítmicamente por un momento,
lo apoyen en el suelo y vayan
a encender una vela cada uno a sus altares

con kilómetros en medio
sordamente al unísono

rezando en silencio
la misma y exacta plegaria
durante el mismo y exacto fragmento de tiempo
y haya amanecido y así hayan seguido,
sin hablarse por el resto de los años.

esa clase de misterios.

Verónica Barrionuevo 
 
Ilustración: Peony Yip

viernes, 12 de enero de 2018

De la locura del amor


que puede
parecer una insanidad,
pero se puede:

Amar el vacío,

la concavidad
y los huecos.

Amar los pliegues,

las hendijas,
el silencio.

Amar la nada.


Se puede.

Pero es agotador.

Se convierte uno

en el espacio invisible
de las horas.

En cortina descorrida

por el viento.

En objeto empolvado.

En telaraña.

Amar así

es dejar de amar.
O es amar
a destiempo.

Es perder

la alegría y la ropa.

Es dejar al desnudo

la impotencia.

Carla Pravisani
Ilustración: Audrey Kawasaki

jueves, 11 de enero de 2018

Nada

Nada como el amor para devolver
la sangre al lenguaje.
La diferencia entre la playa y sus
distintas rocas y fragmentos: rígida
escritura cuneiforme y la tierna y cursiva
de las olas, el hueso y las líquidas huevas de pez, el desierto
y la ciénaga salina, como un verde empujón
que nos saca de la muerte. Las vocales, regordetas
de nuevo como labios o dedos empapados, los mismos
que se mueven por estos
blandos guijarros como por la piel. El cielo no está
ni vacío ni lejano, sino cerca
frente a tus ojos, derretido, tan cerca
que puedes degustarlo. Sabe
a sal. Lo que te acaricia
es lo mismo que acaricias.

Margaret Atwood
Ilustración: Rubén Ireland

miércoles, 10 de enero de 2018

Me gusta mi cuerpo cuando está con tu cuerpo


Me gusta mi cuerpo cuando está con tu cuerpo.
Es algo tan completamente nuevo.
Tiene más fuerza y está más vivo,
me gusta tu cuerpo, me gusta lo que hace,
me gustan sus formas y caminos.
Me gusta sentir la columna de tu cuerpo y sus huesos,
y su temblorosa-firme tersura a la que besaré
una y otra vez;
me gusta besar este y aquel rincón tuyo,
me gusta acariciar lentamente
la conmovedora mata de pelo electrizante
y me gusta cuando mi esencia se derrama
en la intimidad de tu carne abierta...
Y me gustan las profundas muestras de amor de tus ojos, y tal vez me gusta la emoción de ese tú tan completamente nuevo bajo mi cuerpo.

e.e. cummings
Ilustración: Victor Tkachenko

martes, 9 de enero de 2018

Vienes en la noche con el humo fabuloso de tu cabellera


Apareces
La vida es cierta
El olor de la lluvia es cierto
La lluvia te hace nacer
Y golpear a mi puerta
Oh árbol
Y la ciudad el mar que navegaste
Y la noche se abren a tu paso
Y el corazón vuelve de lejos a asomarse
Hasta llegar a tu frente
Y verte como la magia resplandeciente
Montaña de oro o de nieve
Con el humo fabuloso de tu cabellera
Con las bestias nocturnas en los ojos
Y tu cuerpo de rescoldo
Con la noche que riegas a pedazos
Con los bloques de noche que caen de tus manos
Con el silencio que prende a tu llegada
Con el trastorno y el oleaje
Con el vaivén de las casas
Y el oscilar de luces y la sombra más dura
Y tus palabras de avenida fluvial
Tan pronto llegas y te fuiste
Y quieres poner a flote mi vida
Y sólo preparas mi muerte
Y la muerte de esperar
Y el morir de verte lejos
Y los silencios y el esperar el tiempo
Para vivir cuando llegas
Y me rodeas de sombra
Y me haces luminoso
Y me sumerges en el mar fosforescente donde acaece tu estar
Y donde sólo dialogamos tú y mi noción oscura y pavorosa de tu ser
Estrella desprendiéndose en el Apocalipsis
Entre bramidos de tigres y lágrimas
De gozo y gemir eterno y eterno
Solazarse en el aire rarificado
En que quiero aprisionarte
Y rodar por la pendiente de tu cuerpo
Hasta tus pies centelleantes
Hasta tus pies de constelaciones gemelas
En la noche terrestre
Que te sigue encadenada y muda
Enredadera de tu sangre
Sosteniendo la flor de tu cabeza de cristal moreno
Acuario encerrando planetas y caudas
Y la potencia que hace que el mundo siga en pie y guarde el equilibrio de los
mares
Y tu cerebro de materia luminosa
Y mi adhesión sin fin y el amor que nace sin cesar
Y te envuelve
Y que tus pies transitan
Abriendo huellas indelebles
Donde puede leerse la historia del mundo
Y el porvenir del universo
Y ese ligarse luminoso de mi vida
A tu existencia

César Moro

Ilustración: Nancy Rossit

lunes, 8 de enero de 2018

Quiero

Quiero que todos los días del año
todos los días de la vida
cada media hora
cada 5 minutos
me digas: te amo

Oyéndote decir: te amo,
creo, en ese momento, que soy amado.
En el momento anterior
y en el siguiente
¿cómo saberlo?

Quiero que me repitas hasta el cansancio
que me amás que me amás que me amás.
De lo contrario se evapora el armazón
porque al no decir: te amo,
desmentís
apagás
tu amor por mí.

Exijo de vos el perenne comunicado.
No exijo sino eso,
siempre eso, eso cada vez más.
Quiero ser amado por y en tu palabra
no concibo otra forma más que esta
de reconocer el don amoroso,
la manera perfecta de saberse amado:
amor en la raíz de la palabra
y en su emisión,
amor
saltando de la lengua nacional,
amor
hecho sonido
vibración espacial.

En el momento en que no me decís:
te amo,
inexorablemente sé
que dejaste de amarme,
que nunca antes me amaste.

Si no me dijeras el urgente repetido
te amoamoamoamoamo,
verdad fulminante que acabás de desentrañar,
me precipitaría en el caos,
esa colección de objetos de no-amor.

Carlos Drummond de Andrade
Ilustración: Sasha Ira

domingo, 7 de enero de 2018

De cómo el gobierno arruina las vidas (un poema de amor)

quiero exprimir limones sobre tus manos y lamerlas
quiero que te comas mi pelo
quiero que tosas y escupas bolitas de pelo rojo
quiero juntar las bolas de pelo y hacer una montaña
quiero que saltes la montaña de bolas de pelo como si fueran hojas secas en otoño
quiero que peguemos las bolas de pelo en la pared formando un pato en vuelo
quiero mirar la pared y llorar
quiero que me lamas el ombligo y me mires desde ahí
quiero que mis lágrimas caigan sobre tu frente
quiero que me engrapes los muslos y chupes la sangre
quiero que me pintes la cara con la lengua
quiero correr por la calle nada más que con mis botas de goma
quiero abrazar a un buzón
y que el buzón llore
y que el policía me lleve presa
y que el buzón grite
no voy a volver a verte nunca más

Ellen Kennedy
Ilustración: Alejandra Acosta


viernes, 5 de enero de 2018

En la torre de Babel

¿Qué hora es? —Sí, soy feliz,
sólo me falta un cascabel en el cuello
que te tintinee al oído cuando duermas.
¿De veras no oíste la tormenta? El viento azotó los muros;
como un león bostezó la torre con su enorme puerta
y sus goznes chirriantes. —¿No lo recuerdas?
Llevaba un simple vestido gris
abrochado en el hombro. —Acto seguido,
el cielo estalló en infinitas chispas, —¿Cómo iba a entrar?
¡No estabas solo! —De repente, vi colores
anteriores a la creación de la vista. —Lástima
que no puedas prometerlo. —Tienes razón,
quizá fue un sueño. —¿Por qué mientes,
por qué me llamas por el nombre de la otra?,
¿la amas todavía? —¡Oh, sí, quisiera
que te quedaras conmigo! —No soy rencorosa,
debiera haberlo adivinado.
¿Sigues pensando en él? —No, no lloro.
¿Eso es todo? —Como a ti, a nadie.
Al menos eres sincera. —Tranquilo,
dejo la ciudad. —Tranquila,
me voy de aquí. —Tienes unas manos preciosas.
Es una vieja historia, el acero me atravesó
sin tocar el hueso. —De nada,
querido, de nada. —No sé
ni quiero saber qué hora es.

Wislawa Szymborska





Ilustración: Anna Berezovskaya

jueves, 4 de enero de 2018

Ars Magna


Qué es la magia, preguntas
en una habitación a oscuras.
Qué es la nada, preguntas,
saliendo de la habitación.
Y qué es un hombre saliendo de la nada
y volviendo solo a la habitación.

Leopoldo María Panero
Ilustración: Cristina Gayarre

miércoles, 3 de enero de 2018

Amor como Wi-fi/ Ashley Opheim

Si pudiera hacer cualquier cosa iría a todas partes contigo.
Encuéntrame en cada esquina de cada ciudad.
Bésame porque besar es de puta madre y sienta bien y
es difícil pensar en otra cosa que no sea besar cuando estás
besando.

No quiero pensar en otra cosa que no sea besar.
Ven a solas conmigo y atrapa mi aura con delicadeza.
Ven conmigo a estar en ningún sitio y seremos nadie y haremos nada
y seremos ninguno.

Sienta bien andar contigo porque escuchas y estás
presente y eres trescientos treinta y tres colores
que nunca he visto.

Seamos una sola mente y pensemos juntos.
Pensemos en las cosas más asombrosas,
como que yo soy el océano y tú eres la ola
o yo la ola y tú el océano
o yo la luna y tú la tierra
o tú la luna y yo el cielo.

Lo que intento decir es que nos necesitamos el uno al otro de un modo no amenazador.
Quiero besarte en cada esquina del mundo
y que tú seas todo el mundo de algún modo
y que todo el mundo no tenga cuerpo
y que nosotros estemos en todas partes,
al mismo tiempo.

La biosfera es la orilla más lejana del núcleo de cristal latiente de la tierra,
es donde están nuestras raíces y de donde tomamos forma.
Vayamos allí y abracémonos hasta convertirnos en algo
más, en algo mejor.

Tú haces que quiera ser mejor.

Hay un mundo mejor en tus ojos y yo quiero vivir allí.

Quiero hacerte mejor y más feliz.

A veces las cosas se hacen pedazos de tan bellas
y a veces las cosas precisan hacerse pedazos para exponer
una belleza secreta.

¿Qué es bello?
Bello es cuando me dices la verdad.

¿Qué es verdad?
Verdad es lo que es bello.

Soy el viento y soy lo contrario del viento.
Estoy feliz de estar viva.
Amo mi caos.
Amo mi vida, y mis manos son extensiones de mi cerebro
Puedo usarlas para pokear en Facebook y llevar un vaso de
agua a mi boca en luna llena.
Puedo hacer eso.

Puedo arreglar cosas con la manos.
Puedo tocarte con mis manos mientras te beso y me siento bien.

¿Puedes sentir el universo respirar?

¿Puedes ver sus tropecientos mil pétalos brotar?

Estamos en todas partes con todas las cosas.
Eres un prisma y yo la luz y estamos a punto para hacer estallar
arcoíris por todo este jodido planeta.
Estamos en el espacio interior de cada uno.

Quiero estar entre los colores que nunca he visto.
Quiero tocar tu aura.
Quiero fundir nuestras auras y formar un color tan raro que
solo nosotros lo podamos hacer.
Quiero andar a trompicones contigo calle abajo agotada y
reír mientras llueve y nuestros corazones tan abiertos que
se desparramen fuera de nosotros sobre todas las cosas.

Quiero comer pizza vegana sin gluten contigo.
Quiero comer tempura de pétalos de loto contigo.
Quiero acurrucarme en una vaina de vainilla contigo.

Dame otra vida en tus ojos, están en algún lugar que yo
nuca pensé que existiera.

Están en algún lugar en el que nunca he estado.
Allí hay paz y armonía.

Gracias.

Bésame, soy un acuario con tropecientos mil peces tropicales dentro de mí
nadando en un millón de direcciones,
y tú eres clorofila cósmica.
Tomemos el sol juntos sobre una tortuga marina ancestral.
Vayamos al fin del mundo.
Tengamos recuerdos del futuro juntos.
No podemos estar donde hemos estado,
no puedo estar donde he estado,
no puedes estar donde has estado,
así que estemos aquí y ahora.
Ven conmigo a estar en ningún lugar y seremos nadie y haremos
nada y seremos ninguno.
Recordémonos el uno al otro que existimos.

¡Existes! ¡Existo! ¡Existimos!

Cada aliento que tomamos juntos es como “Guau, qué locura.”
Si pensamos en algo, lo podemos crear.
Si podemos pensar en algo, lo podemos crear.
Creemos juntos algo tan bello que
se sienta como un orgasmo global.

Y hagamos el amor en las playas de nuestros corazones
y luego teletransportémonos a un planeta tan silencioso que podamos
escuchar las ondas de nuestros latidos rebotando del uno al otro.
Seamos llevados de aquí allá por el sonido de nuestra unidad.
Seré la molécula espiritual si tú eres el éter
y juntos iremos a todo lugar juntos.
Juntos iremos a todo lugar y seremos todos y haremos
todo y seremos el mundo entero.
Seamos cualquiera que queramos ser.
Seamos todo lo que queramos ser.
Estemos en cualquier lugar donde queramos estar,
en tanto que sea bello y hecho de amor.
Juntos iremos a todo lugar y seremos todos y haremos
todo y seremos el mundo entero.
Seré la molécula espiritual y tú serás el éter y juntos
iremos a todo lugar
y seremos todos y haremos todo y nuestro amor será
como wifi, pero mejor.


Ellen Kennedy

Ilustración: Akira Kusaka

lunes, 1 de enero de 2018

Conjuro

Que el azar me lleve hasta tu orilla,
ola o viento, que tome tu rumbo,
que hasta ti llegue y te venza mi ternura.

Darío Jaramillo
Ilustración: Catrin Welz-Stein

sábado, 30 de diciembre de 2017

11 de Historias Reales


Quiero que te sorprendas,
sin embargo, y que seas avaricioso, como un niño
que no necesita elegir, porque todas
las opciones son posibles y simples
como las golosinas. Un puñado
de globos que agarras y de repente
estás en medio del aire. Placer
en estado puro, es lo que deberías
tener, no esas arduas
cadenas y las manos atrapadas en redes,
ni futuros enmarañados.

Mira, tiendo las manos hacia ti,
no tienen líneas, parecen escaldadas,
o borradas. Qué ingenuidad. Supón que pudiera hacerlo,
¿querrías que lo hiciera?

Margaret Atwood
Imagen: Andrea Kiss

viernes, 29 de diciembre de 2017

El temblor

La lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz, bajar,
lamer el eje vertical,
contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.
Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.
Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas
del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorre
y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.
La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.

José Ángel Valente
Ilustración: Rebecca Dautremer