sábado, 21 de abril de 2018

Allegro ma non troppo


Bella -le digo a la vida-,
más abundante, imposible,
ni más ranil, semillosa
ruiseñorial u hormiguera.

Hago todo por gustarle,
siempre la miro a los ojos.
La saludo antes que nadie
con gesto humilde en el rostro.

Me le cruzo por la izquierda
y también por la derecha,
y me elevo embelesada,
y me caigo sorprendida.

Qué montés el saltamontes,
qué silvestre zarzamora.
Nunca jamás lo creería
si nunca hubiera nacido.

No sé -le digo a la vida-
con qué puedo compararte.
Nadie ha hecho otra piña
ni menos piña ni más.

Me gustas por generosa,
por ingeniosa y exacta,
por impetuosa ¿y qué más?,
por hechicera y tan bruja.

Y para no disgustarla,
provocarla ni ofenderla,
desde hace muchos milenios
la cortejo muy sonriente.

La acorralo en una hoja:
¿se detiene?, ¿me hace caso?
¿Aunque sea por un momento
se le olvida a dónde va?


Wislawa Szymborska
Ilustración: Maggie Taylor

jueves, 19 de abril de 2018

Eva


Quiero sentir el calor de su boca
y el animal desatado de su lengua
y caminar sobre sus dientes,
desnuda.
Encontraré su aliento y volaré
siguiendo la paloma que cruza las palabras,
me tentará la manzana que cuelga en su garganta
y la ignoraré porque 2000 años
me han dado la experiencia.
Un suspiro me arrastrará por todo su pecho
y al fin, entre lágrimas rojas, encontraré a dios palpitando
en su trono.

Roxana Miranda Rupailaf
Ilustración: Enoki Toshiyuki

miércoles, 18 de abril de 2018

Puerto del Amor


Ancho país de la voz caliente.
Espacioso universo de la sirena.
¡Alegría de partir la noche!

La corpulencia del sonido
elevaba el cielo para desbordarse,
y el humo apretado huía
desencadenando sus músculos.

Nosotros en tierra, pequeños
con nuestro inmenso delirio incalculable.
Viendo la cicatriz del mar,
la sombría luz,
la erguida, irrefrenable voz del barco.

Carmen Conde
Ilustración: Milton Avery

martes, 17 de abril de 2018

El amor I

De pronto sales tú con tu llama y tu voz,
y eres blanca y flexible, y estás ahí mirándome,
y te quiero apartar, y estás ahí mirándome,
y somos inocentes, y la marca roja
me besa con tus labios, y es invierno, y estoy
en un puerto contigo, y es de noche.

Y no hay sábanas donde dormir, y no hay, y no hay
sol en ninguna puerta, y no hay estrella alguna
que arrancar a los cielos, y perdidos
no sabemos qué pasa, por qué la desnudez
nos devora, por qué la tempestad
llora como una loca, aunque nadie la escucha.
Y ahora, justo ahora que eres clara -permite-,
que te deseo, que me seduce tu voz
con su filtro profundo, permíteme juntar
mi beso con tu beso, permíteme tocarte
como el sol, y morirme.

Tocarte, unirte al día que soy, arrebatarte
hasta los altos cielos del amor, a esas cumbres
donde un día fui rey, llevarte al viento libre de la aurora,
volar, volar diez mil, diez mil años contigo,
solamente un minuto, pero seguir volando.

Gonzalo Rojas
Ilustración: Katarina Vavrova

lunes, 16 de abril de 2018

Hay en mi cuerpo una barca secreta


Hay en mi cuerpo una barca secreta,
una barca de mil usos,
a veces balsa, a veces campana,
otras, sólo filigrana.

Verdor de colinas la mano de Fátima,
rosa de desierto endurecida
y una perla en el corazón:
mi miedo.

Alda Merini
Ilustración: Virginia Pedrero

domingo, 15 de abril de 2018

Estos poemas


Estos poemas los desencadenaste tú,
como se desencadena el viento,
sin saber hacia dónde ni por qué.
Son dones del azar o del destino,
que a veces
la soledad arremolina o barre;
nada más que palabras que se encuentran,
que se atraen y se juntan
irremediablemente,
y hacen un ruido melodioso o triste,
lo mismo que dos cuerpos que se aman.

Ángel González
Ilustración: Enoki Toshiyuki

sábado, 14 de abril de 2018

XI Sonetos-Irrealidades


quizá no sea siempre así: y digo
que si tus labios, que he amado, tocasen
los de otra, y tus fuertes queridos dedos se apoderasen
de su corazón, como del mío no hace mucho;
si tu dulce cabello descansase sobre otro rostro
en medio de un silencio como el que yo conozco, o
unas palabras grandes y retorcidas, como las pronunciadas con énfasis,
se alzasen indefensas ante el espíritu acosado;

si esto ocurriese, digo que si esto ocurriese--
tú, corazón mío, envíame un pequeño mensaje:
para que pueda acercarme a ella, cogiendo sus manos,
le diga, Acepta de mi toda la felicidad.
Entonces volveré la cabeza y escucharé a un pájaro
cantar terriblemente lejos en las tierras perdidas.

e.e. cummings
Ilustración: Paula Bonet

jueves, 12 de abril de 2018

Poema II de Camino a Babel

si yo encontrara un alma como la mía
eso no existe
pero sí la musiquilla dulzona y apocalíptica
anunciadora del contoneo atávico
sobre el hueco y el tembladeral

y la carne dormida

sobresaltada
mar perseguido mas aprisionado mar calzado
con botas de 7 leguas
7 colores 7 colores 7
cuerpo arco iris
cuerpo de 7 días y 7 noches
que son uno
camaleón blanco consumido en el fuego
de 7 lenguas capitales

mar settimana

cuerpo orilla de todo o cuerpo

cuerpo pentagrama de 7 notas exactas

repetidas constantes invariables

hasta la consumación del propio tiempo

ergo

1 detén la barca florida

2 hunde tu mano en la corriente

3 pregúntate a ti mismo

4 responde por los otros

5 muestra tu pecho

6 da de tu mar al sediento

7 olvida

amén

Blanca Varela
Ilustración: Patricia Ariel

miércoles, 11 de abril de 2018

Me meto a tus ojos sin amarte


Me meto a tus ojos sin amarte.
Me tiendo en tus círculos.
Pongo el dedo
en la lágrima.
Me abrazo a tus esferas sin amarte
y espero a que me cubras con tus párpados.

A ver si de tanto
dormirme adentro de tus ojos
me convenzo.

Roxana Miranda Rupailaf
Ilustración: Pierre Mornet

domingo, 8 de abril de 2018

Acaríciame

Acaríciame, amor,
pero como el sol
que toca la dulce frente de la luna.
No vengas a molestarme también tú
con esas necias búsquedas de lo divino.
Dios llegará al alba
si estoy entre tus brazos.


Alda Merini
Ilustración: Egon Schiele

sábado, 7 de abril de 2018

Llegarán los almendros


Llegarán los almendros en flor a tu ventana
huidos de mi pensamiento,
y el temblor del olivo
que se estremece al paso de la noche.
Pero yo, cada vez más perdida en tus palabras,
no tendré fuerza para llegar hasta tu puerta,
me quedaré vagando por las calles,
desgranando temores por la tierra de Kampa,
dialogando confusa con el aire,
bailando cortésmente con el río la danza de la muerte,
con delicados arabesques
y oscuras reverencias.
No intentaré siquiera hablarte con la lluvia,
ni cabalgar el viento
y escondida en sus crines
devolverte el perfume de las rosas
que tú de un solo gesto, de una vez para siempre,
has desenterrado para mí
con toda la encendida primavera.

Clara Janés
Ilustración: Patricia Ariel

domingo, 25 de marzo de 2018

Pero no por Abril


Si has de venir, ven una de estas tardes
enlutadas de invierno,
que no tendré un vecino, ni un hombro, ni una sola
sílaba a que arrimar el peso de mis sombras,
pero al menos habrán de acompañarme
los perros erizados que hurgan en las basuras,
o esta lluvia que arrastra
periódicos y fango y pañuelitos mustios,
o esos trenes perdidos cuyo silbido llega
desde lo más extraño de la tarde.

Pero no por abril. No cuando cada instante
improvisa un verdor
y todo es trino y todo son colegialas rosas
y para hablar del mundo sólo sirve
la palabra "sonrisa".
No por abril, te pido, porque entonces
no me acompañará ni una hoja rota: todo
me será ajeno, todo
hará mi soledad más soledad.

Miguel d'Ors
Ilustración: Beatriz Martín Vidal

sábado, 24 de marzo de 2018

Eres


Como una payasa, tan dichosa ahí, apoyada sobre tus manos,
Con los pies apuntando a las estrellas, un cráneo en forma de luna
Y branquias de pez. Un cierto sentido común
Te lleva a rechazar al destino del dodo.
Enrollada en ti misma como el sedal en el carrete,
Pescas tu propia oscuridad, como los búhos.
Muda como un nabo desde el cuatro
De julio al uno de abril.
Mi pequeña moradora, mi hogaza de pan creciente.

Criatura difusa como la niebla y ansiada como una carta.
Más lejana que Australia.
Atlas encorvado, nuestra gamba viajera.
Acurrucada y compacta como un retoño,
Tan a gusto ahí como una sardina en escabeche.
Nasa para anguilas, toda ondas.
Saltarina como un fríjol mejicano.
Bien hecha, como una suma correcta.
Pizarra reluciente, con tu cara en ella.

Sylvia Plath
Ilustración: Peony Yip

viernes, 23 de marzo de 2018

Elegía


Nunca, como a tu lado, fui de piedra.
Y yo que me soñaba nube, agua,
aire sobre la hoja,
fuego de mil cambiantes llamaradas,
sólo supe yacer,
pesar, que es lo que sabe hacer la piedra
alrededor del cuello del ahogado.

Rosario Castellanos
Ilustración: Julie Filipenko. Blue heart

jueves, 22 de marzo de 2018

Sumas

Uno más uno, decimos. Y pensamos:
una manzana más una manzana,
un vaso más un vaso,
siempre cosas iguales.
Qué cambio cuando
uno más uno sea un puritano
más un gamelán,
un jazmín más un árabe,
una monja y un acantilado,
un canto y una máscara,
otra vez una guarnición y una doncella,
la esperanza de alguien
más el sueño de otro.

Ida Vitale
Ilustración: Alice Wellinger

miércoles, 21 de marzo de 2018

El pájaro de fuego


El pájaro de fuego
de mi mente enferma,
este gorrión gris
que vive en lo profundo
y me hace temblar
con su continuo pío
pues parece inerme,
necesitado de amor,
a veces tiene una voz
tan tierna y nueva
que bajo su triunfo
dicto el poema.

Alda Merini
Ilustración: Susan Hall

jueves, 15 de marzo de 2018

Retratarme para darte la foto


No es suficiente no poderte mirar hondo,
ni basta con los dedos señalarte la risa.
No es nada olerte el pelo,
ver tu danza,
escucharte la voz
ponerla en cinta.
No es suficiente, no, soñar contigo
rezar para que vivas,
retratarme para darte la foto,
escribirte en la noche
con obsesión pensar en tus maneras...
¡No es suficiente, no, darte la vida,
ni decir a la gente que te quiero,
ni entregar al mendigo mis ahorros,
ni quemar el pasado es suficiente!

Gloria Fuertes
Ilustración: Véronique Paquereau

miércoles, 14 de marzo de 2018

Come la manzana


Come la manzana
mi querida.

Suelta baba –rojo
en las dos llamas.

Muérdete a la carne
y haz el jugo espeso
mezclándolo a tu sal.

Devórate los frutos en fuego
mi perversa
y muéstrale el deseo
a los que duermen.

Roxana Miranda Rupailaf
Ilustración: Liliana Basarab

martes, 13 de marzo de 2018

He seguido las huellas de los lobos


He seguido las huellas de los lobos
hasta donde se trenzan las ramas de los árboles.
Les he visto clavar sus dientes en el cuello
de un corzo acorralado,
y la luz era verde y el viento acariciaba
sus vientres jadeantes.
He visto debatirse una liebre en las garras de un águila,
y el sol,
ese gran ojo ciego que se nutre
de los cuerpos inertes,
resplandecía en la montaña.
He urgado en las entrañas de un pájaro nocturno
y en mis manos bebieron los chacales.
Sé cómo besan las serpientes: su beso es el reflejo de la luna
sobre el agua fría.
Por todas partes, en todas las cuevas
donde he velado el fuego que me consume y me alimenta
te he vuelto a conocer,
y te he amado
en los ojos que besan las serpientes,
en la humedad del viento,
en el sol que calcina los huesos de los lobos.
Te he amado y te amo
en todo lo que muere
y en todo lo que mata
y en la raíz que corre a ras de suelo como una comadreja.

Chantal Maillard
Ilustración: Conrad Roset

lunes, 12 de marzo de 2018

Eso


Eso
que pía
debajo del miedo
se llama
amor.

Valeria Pariso
Ilustración: Tifenn Python